(Rodilla de corredor)
El dolor femororrotuliano está producido por una rótula alta (una rótula en posición
elevada de origen congénito), plicas (bandas fibrosas insertadas en la rótula),
isquiotibiales poco flexibles, tendón de Aquiles poco distensible, tensión del
vasto lateral, tracto iliotibial y retináculo lateral, debilidad del músculo vasto medial
y ángulo Q (formado entre el tendón rotuliano y el eje mayor del muslo) superior a 15º.
Durante la pronación, la zona inferior de la pierna gira en dirección medial, mientras que el cuádriceps tracciona de la rótula lateralmente y el vasto medial lo hace en dirección medial.
La causa tratable más frecuente es una combinación de pronación excesiva y tracción lateral exagerada de la rótula, que hace que la rótula roce contra el cóndilo lateral del fémur (v. fig.).
Síntomas, signos y diagnóstico
El dolor suele ser anteromedial y anterolateral a la rótula y por detrás de ella. Suele aparecer cuando el Paciente corre descendiendo una pendiente, pero acaba por aparecer durante la carrera en cualquier tipo de superficie e incluso cuando el Paciente no corre (como al bajar escaleras).
Cuando la rótula mira hacia arriba con el Paciente sentado y las rodillas flexionadas a 90º, se puede suponer que existe una rótula alta.
Tratamiento
Se debe interrumpir el ejercicio en carrera hasta que se pueda realizar sin dolor. Se permite montar en bicicleta si esto no produce dolor. Puede ser útil hacer ejercicios de estiramiento de los isquiotibiales y cuádriceps, empleando soportes de arco (si el dolor continúa puede ser necesaria una ortosis a medida), así como ejercicios para fortalecer el vasto medial (v. tabla 4).
TABLA 4. EJERCICIOS PARA FORTALECER LOS MUSCULOS ISQUIOTIBIALES
Para fortalecer los isquiotibiales, espacialmente en la zona superior (Tras una rotura fibrilar alta): face="Arial, Helvetica" Acople 2,5 kg de peso al pie y túmbese en posición de pronación sobre una camilla, con la parte inferior del cuerpo fuera de la misma (desde la cintura hacia abajo). Los dedos deben tocar el suelo. Manteniendo la rodilla extendida, levante y descienda lentamente la pierna. Haga tres series de 10 ejercicios a días alternos. Al aumentar la potencia, utilice un peso mayor.
Para fortalecer los isquiotibiales, especialmente en la zona inferior (tras una rotura fibrilar baja): Coloque 2,5 kg en el pie el lado lesionado y apóyese sobre el otro pie. Levante lentamente el pie con el peso hacia la nalga flexionando la rodilla y bájelo después al suelo extendiendo la rodilla. Haga tres series de 10 a días alternos. al aumentar la potencia, utilice un peso mayor.

Durante la pronación, la zona inferior de la pierna gira en dirección medial, mientras que el cuádriceps tracciona de la rótula lateralmente y el vasto medial lo hace en dirección medial.
La causa tratable más frecuente es una combinación de pronación excesiva y tracción lateral exagerada de la rótula, que hace que la rótula roce contra el cóndilo lateral del fémur (v. fig.).
Síntomas, signos y diagnóstico
El dolor suele ser anteromedial y anterolateral a la rótula y por detrás de ella. Suele aparecer cuando el Paciente corre descendiendo una pendiente, pero acaba por aparecer durante la carrera en cualquier tipo de superficie e incluso cuando el Paciente no corre (como al bajar escaleras).
Cuando la rótula mira hacia arriba con el Paciente sentado y las rodillas flexionadas a 90º, se puede suponer que existe una rótula alta.
Tratamiento
Se debe interrumpir el ejercicio en carrera hasta que se pueda realizar sin dolor. Se permite montar en bicicleta si esto no produce dolor. Puede ser útil hacer ejercicios de estiramiento de los isquiotibiales y cuádriceps, empleando soportes de arco (si el dolor continúa puede ser necesaria una ortosis a medida), así como ejercicios para fortalecer el vasto medial (v. tabla 4).
TABLA 4. EJERCICIOS PARA FORTALECER LOS MUSCULOS ISQUIOTIBIALES
Para fortalecer los isquiotibiales, espacialmente en la zona superior (Tras una rotura fibrilar alta): face="Arial, Helvetica" Acople 2,5 kg de peso al pie y túmbese en posición de pronación sobre una camilla, con la parte inferior del cuerpo fuera de la misma (desde la cintura hacia abajo). Los dedos deben tocar el suelo. Manteniendo la rodilla extendida, levante y descienda lentamente la pierna. Haga tres series de 10 ejercicios a días alternos. Al aumentar la potencia, utilice un peso mayor.
Para fortalecer los isquiotibiales, especialmente en la zona inferior (tras una rotura fibrilar baja): Coloque 2,5 kg en el pie el lado lesionado y apóyese sobre el otro pie. Levante lentamente el pie con el peso hacia la nalga flexionando la rodilla y bájelo después al suelo extendiendo la rodilla. Haga tres series de 10 a días alternos. al aumentar la potencia, utilice un peso mayor.
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